La Guardia Civil ha decomisado un total de 1.520 cajetillas de tabaco ilegal en un operativo realizado en la autovía AP-1, a su paso por la comarca de La Bureba, en Burgos. La mercancía, que carecía de las preceptivas precintas fiscales, fue hallada en el equipaje de un pasajero de un autobús de línea. El propietario de las cajetillas, un hombre de 48 años, ha sido denunciado por una presunta infracción a la Ley Orgánica de Represión del Contrabando.

Los hechos tuvieron lugar hace unos días, cuando efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USECI) de la Comandancia de Burgos establecieron un punto de identificación preventivo de personas y vehículos en la mencionada autovía. Durante el control, fue detenido un autocar que circulaba en sentido norte, transportando viajeros en su ruta regular. La inspección rutinaria del vehículo y su equipaje condujo al hallazgo de la mercancía ilícita.

El descubrimiento de la mercancía

Tras identificar a los viajeros y solicitarles que mostraran el contenido de su equipaje, tanto el que portaban consigo como el almacenado en la bodega del vehículo, se localizaron dos maletas que contenían la totalidad de las cajetillas. Se trataba de una conocida marca del sector tabaquero, pero todas ellas carecían del sello oficial que acredita su legalización y pago de impuestos en cada país. La cantidad total intervenida ascendió a las mencionadas 1.520 unidades.

Cajetillas de tabaco sin precintas fiscales.

Efectivos de la Unidad de Fiscal y Fronteras de la Comandancia de Burgos confirmaron la procedencia ilícita del tabaco. Ante esta evidencia, se procedió a la incautación del género y a la confección del acta de denuncia contra el propietario, identificado como presunto infractor a la Ley Orgánica de Represión del Contrabando. Este tipo de infracciones conllevan sanciones económicas significativas.

Investigación sobre el origen y riesgos

Posteriormente, la Guardia Civil inició las pesquisas necesarias para determinar el origen exacto y la trazabilidad de este tabaco. La falta de los precintos fiscales oficiales no solo indica una evasión de impuestos, sino que también puede suponer un riesgo para la salud de los consumidores. El tabaco de contrabando a menudo no pasa por los controles de calidad y seguridad habituales, pudiendo contener sustancias nocivas no reguladas.

La investigación buscaba determinar si la procedencia ilícita de la mercancía podría constituir un delito penal. Sin embargo, tras analizar la información recabada y las características de la mercancía incautada, se descartó que los hechos fueran constitutivos de delito, manteniéndose la infracción administrativa por contrabando.

Contexto: La lucha contra el contrabando de tabaco

El contrabando de tabaco es un problema persistente que afecta a las arcas públicas y distorsiona el mercado legal. Las autoridades españolas, incluyendo la Guardia Civil y la Agencia Tributaria, llevan a cabo operaciones constantes para desmantelar redes de distribución y aprehender mercancía ilegal. Estas incautaciones en carreteras y puertos son una parte fundamental de esa estrategia.

La Ley Orgánica 12/1995, de 12 de diciembre, de Represión del Contrabando, establece el marco legal para perseguir estas actividades. Define el contrabando como la realización de acciones u omisiones que, incumpliendo la normativa de aplicación, se dirijan a eludir el control de las autoridades competentes sobre mercancías sujetas a impuestos especiales, aranceles o controles específicos, con el fin de obtener un beneficio ilícito.

Qué sigue

El propietario del tabaco incautado se enfrenta ahora a una sanción administrativa que podría implicar el pago de una multa considerable, además de la pérdida de la mercancía. La Guardia Civil continúa con sus labores de vigilancia y control en las vías de comunicación para prevenir y perseguir este tipo de ilícitos, contribuyendo así a la seguridad y a la recaudación fiscal.