La reciente desclasificación de documentos relacionados con el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 ha reavivado el debate sobre el posible regreso del Rey Juan Carlos I a España. Si bien su entorno cercano descarta una vuelta definitiva, fuentes indican que el emérito tendría planes de visitar el país de manera mensual a partir de marzo. Esta posibilidad ha generado opiniones divididas entre figuras políticas y la opinión pública.

El papel del Rey en la Transición

La desclasificación de los documentos secretos del 23F ha servido para confirmar el papel de Juan Carlos I como principal arquitecto de la Transición española. Las nuevas informaciones refuerzan su posicionamiento a favor de la Constitución y la democracia en un momento crucial para el país. Declaraciones como la dirigida a Milans del Bosch, en la que juró "ni abdicar ni abandonar España" ante la posibilidad de una nueva guerra civil, o la indicación a Tejero de "deponer tu actitud inmediatamente", subrayan la trascendencia de su actuación.

Estos elementos históricos han puesto el foco en sus "luces", dejando en un segundo plano sus sombras, marcadas por escándalos posteriores que lo llevaron a trasladar su residencia a Abu Dabi en 2020. Sin embargo, desde entonces, ha mantenido visitas regulares a España, una rutina que, según algunas fuentes, estaría a punto de intensificarse.

Palacio de la Zarzuela, residencia oficial de la Casa Real española.

El debate político sobre su regreso

El jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha sido uno de los principales impulsores del debate sobre la vuelta del Rey emérito. Feijóo considera "deseable" el regreso de Juan Carlos I a España, argumentando que "quien contribuyó a sostener nuestra democracia y nuestras libertades en un momento clave debiera pasar la última etapa de su vida con dignidad y en su país". Ha expresado en repetidas ocasiones su deseo de restituir la figura del Rey, dañada por los escándalos.

Otros dirigentes del Partido Popular, como Juanma Moreno, también se han sumado a esta postura, apelando a "una cuestión de humanidad" y al "papel destacadísimo en defensa de las libertades". Consideran que merece pasar el ocaso de su vida en su casa, con su familia.

Declaraciones del Rey emérito

Las propias palabras de Juan Carlos I, recogidas en sus memorias tituladas "Reconciliación", reflejan su anhelo por regresar a España. Expresa su deseo de "una jubilación tranquila", retomar "una relación armoniosa con mi hijo" y, "sobre todo, regresar a España, a mi hogar". Confiesa sentir nostalgia y "España bajo mi piel", lamentando un "sentimiento de abandono" y anhelando ser "enterrado allí con honores".

Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular.

"No hay un solo día en que no me invada la nostalgia, es como si tuviera España bajo mi piel".

Obstáculos y posturas institucionales

A pesar de su deseo y del apoyo de algunos sectores políticos, su entorno cercano insiste en que "no se dan las circunstancias" para un regreso definitivo. Señalan que "hay que resolver muchas cosas" y que "el Gobierno tiene que dar un paso". La tesis predominante es que existen reservas por parte de la Moncloa para un retorno a una residencia oficial, lo cual suscitaría "innumerables críticas".

El Rey busca un regreso "por aclamación o por consenso", algo que, según estas fuentes, "no va a ocurrir" por el momento. Se vislumbra la necesidad de un "cambio político" para que el contexto sea favorable. "Para que vuelva a vivir en España, a su casa, la Zarzuela, el Gobierno tiene que tomar decisiones", añaden, lamentando que "nadie ha movido un dedo".

El ministro Félix Bolaños ha situado la decisión en el tejado de la Casa Real, afirmando que el Gobierno "no ha impedido nunca su entrada en España" y que "la decisión de su vuelta depende exclusivamente de él y de la Casa Real". Por su parte, la Casa Real ha enviado el balón a Abu Dabi, declarando que "la decisión de volver a España es del Rey Juan Carlos".

Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha.

Reacciones y apoyos

Figuras como Felipe González han elogiado la actuación del Rey Juan Carlos en el golpe de Estado, calificándola de "algo más decisiva" y asegurando que "en ningún momento de ese intento de golpe de Estado, España se quedó sin las libertades garantizadas en la Constitución". Por su parte, Emiliano García-Page ha señalado que con la muerte de Tejero y la desclasificación de documentos, "han muerto las teorías de la conspiración contra el Rey Juan Carlos", y que "cuando haya que hablar bien del Rey, en buena medida, habrá que hacerlo por nosotros mismos".

Planes de visita y residencia

Fuentes del entorno del Rey Juan Carlos aseguran que su intención es "venir todos los meses" a España, con una posible primera visita para el 12 de marzo en Sanxenxo, donde se alojaría en casa de su amigo Pedro Campos para navegar. Sin embargo, se descarta un regreso definitivo. La "idea" es que, a partir de ahora, sus visitas sean frecuentes, pero su residencia principal continuará en Abu Dabi.

La principal preocupación, para él y para quienes apoyan su regreso, parece ser la de pasar "un último suspiro... lejos de España". El deseo de volver a su "casa", la Zarzuela, y ser enterrado en su país natal, se mantiene latente, a la espera de que las "circunstancias" políticas y personales permitan su materialización.