El candidato de Podemos-Alianza Verde a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Miguel Ángel Llamas, ha expresado su confianza en ser la "sorpresa" y el "revulsivo" que la izquierda de la región necesita de cara a las próximas elecciones del 15 de marzo. Llamas considera que un Podemos "fuerte" es "imprescindible" para impulsar el cambio deseado.
Sus declaraciones se produjeron en Segovia, donde participó en una concentración a las puertas del Hospital Universitario para defender la sanidad pública. El candidato inició así su campaña electoral, reclamando una sanidad pública "y de calidad", y arremetiendo duramente contra el gobierno de Mañueco, al que acusó de estar "destrozando la sanidad pública" con una "clara apuesta por la privatización".
Críticas a la gestión sanitaria
Llamas también puso de manifiesto su preocupación por el "abandono absoluto" que, a su juicio, sufre el medio rural en términos sanitarios. Denunció la existencia de listas de espera "cronificadas" que, según sus palabras, se están utilizando para "hacer negocio", una situación que considera inaceptable.
Además, el candidato de Podemos-Alianza Verde destacó la precaria situación del personal sanitario, cuyas condiciones laborales describió como de "absoluta precariedad". Ante este panorama, reiteró la urgencia de "blindar la sanidad pública" y dotar de más recursos al sistema sanitario.
Propuestas para Segovia
En particular, Llamas insistió en la necesidad de que Segovia cuente con una segunda infraestructura hospitalaria, argumentando que es fundamental "dotar de muchos más recursos a la sanidad pública". Su formación continuará reivindicando el fin de las privatizaciones, que, según añadió, "solo buscan enriquecer a empresas amigas en perjuicio del conjunto de la ciudadanía".
"El gobierno de Mañueco está destrozando la sanidad pública, con una clara apuesta por la privatización", afirmó el candidato de Podemos.
El papel de la izquierda
Llamas visualiza a su candidatura como un elemento dinamizador dentro del espectro de la izquierda en Castilla y León. La estrategia se basa en presentarse como una alternativa clara y contundente frente a lo que perciben como una gestión deficiente de los servicios públicos, especialmente en el ámbito sanitario.
La campaña electoral se ha iniciado con un enfoque directo en las problemáticas sociales, buscando conectar con el electorado a través de la defensa de los derechos y el rechazo a las políticas de privatización que, según el partido, benefician a intereses particulares en detrimento del bien común.
La apuesta por un Podemos "fuerte" se interpreta como una estrategia para consolidar un bloque de izquierda capaz de influir decisivamente en el futuro político de la comunidad autónoma, presentándose como la opción que puede generar el cambio tan necesario, según su análisis.


















