En un contexto global marcado por la incertidumbre y los desafíos, el Rey Felipe VI ha lanzado un mensaje claro y directo a la nueva generación de diplomáticos españoles. Durante la entrega de despachos a la LXXVII promoción de la Carrera Diplomática, el monarca les ha instado a no tener miedo y a convertirse en "mujeres y hombres de acción", subrayando que la diplomacia es, hoy más que nunca, una herramienta indispensable.

El jefe de Estado inició su discurso recordando una frase del que fuera secretario general de la ONU y Premio Nobel de la Paz, Dag Hammarskjöld, quien afirmó que "aún hoy, la diplomacia sigue teniendo la última palabra". Felipe VI se mostró "firmemente convencido" de que esta idea, pronunciada hace casi 70 años, "no ha perdido un ápice de su valor".

Reiterando un mensaje que ya había transmitido en la Conferencia de Embajadores un mes atrás, el Rey aseguró a los 29 nuevos diplomáticos que "este es el tiempo de los diplomáticos". Enfatizó que su afirmación no era un simple cumplido, sino una constatación de la realidad actual: "Nunca habéis hecho más falta que ahora", sentenció.

Un llamado a la acción frente al miedo

Para inspirar a la nueva promoción, Felipe VI recurrió a la literatura, citando un verso que se encuentra en la lápida de Jorge Luis Borges: "...y que no temieran". El monarca utilizó esta referencia para animarles a no dejarse vencer por el miedo, al que describió como "una especie de enemigo difuso de la creencia en principios y valores" en la sociedad contemporánea.

El Rey enumeró algunos de los temores que, según su análisis, se han instalado en el presente y a los que los nuevos diplomáticos deberán enfrentarse en sus futuras responsabilidades. Estos desafíos configuran un panorama complejo que exige valentía y determinación.

  • Desafíos globales: Miedo a los problemas globales que permanecen sin resolver.

  • Tecnología: Temor a los usos espurios de la Inteligencia Artificial.

  • Desinformación: Inquietud ante la proliferación de informaciones falsas.

  • Conflictos: Miedo a los conflictos abiertos, la carrera armamentística y la guerra.

El miedo a menudo aboca a la parálisis, y la parálisis es algo que no os vais a poder permitir. Así que haced caso a Borges: no temáis, actuad, actuad con prudencia, juicio y criterio, pero actuad.

Principios rectores: normas, diálogo y dignidad

En su alocución, Felipe VI defendió la importancia de un orden internacional basado en normas comúnmente aceptadas y aplicadas. Argumentó que "defender las normas y el diálogo" no implica negar las relaciones de poder entre estados, sino "apostar por encauzarlas y por ordenarlas hacia el bien común", que definió como la paz, la estabilidad y el progreso social y económico.

El monarca también hizo un fuerte llamado a la coherencia, incidiendo en que "los hechos y las acciones nunca entren en contradicción con las palabras". Les animó a "creer en la universalidad de los Derechos Humanos, y actuar en consecuencia". Finalmente, les pidió que el respeto a la dignidad de la persona sea siempre su "guía", prestando especial atención a los sectores más vulnerables y siendo "implacables con el abuso y con la injusticia".

Una promoción más igualitaria y diversa

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, aportó datos significativos sobre la composición de la nueva promoción. Resaltó que, por cuarta vez, hay más mujeres que hombres: 16 mujeres y 13 hombres. Este hecho, según el ministro, contribuye a que la carrera diplomática sea "más moderna, más igualitaria, más democrática".

Albares también destacó la diversidad de orígenes de los nuevos secretarios de embajada, señalando que tres de los 29 han nacido fuera de España. Para el ministro, esta diversidad es una de las "señas de identidad y una de nuestras grandes fortalezas". Además, afirmó que esta nueva promoción ayuda a reforzar la política exterior feminista, uno de los pilares de la acción exterior de España.