La prestigiosa Feria de Antigüedades, Almoneda y Coleccionismo Antigua ha abierto sus puertas en la Institución Ferial del IFAB, en Albacete, presentando una nueva edición cargada de historia y objetos singulares. Este evento, que se extenderá hasta el próximo domingo, reúne a 32 expositores distribuidos en 2.600 metros cuadrados, ofreciendo a vecinos y visitantes la oportunidad de descubrir una vasta colección de artículos antiguos.

El espacio de exposición combina la oferta de anticuarios con la modalidad de almoneda, permitiendo a los asistentes encontrar una diversidad de objetos de coleccionismo. Entre los hallazgos posibles se incluyen libros antiguos, ropa vintage con encanto retro, radios antiguas que evocan otras épocas, delicada porcelana, joyería con historia y una selección de cuadros y grabados que enriquecen cualquier espacio.

El alcalde de la ciudad, Manuel Serrano, destacó la importancia de este tipo de eventos para el impulso de la economía local. Según sus palabras, ferias como esta no solo dinamizan la actividad económica de los distintos sectores de Albacete, sino que también apoyan a las empresas y brindan a los ciudadanos la ocasión de adquirir bienes únicos o, simplemente, de disfrutar del patrimonio cultural expuesto.

Un Legado que Crece

Esta tradicional feria, que celebra su vigésimo cuarta edición, se ha consolidado como un punto de encuentro para coleccionistas y aficionados. Los expositores provienen de diversos puntos de la geografía española, aportando cada uno su especialización y perspectiva al evento.

La representación internacional también enriquece la feria. Un ejemplo destacado es la participación de expositores procedentes de Francia, quienes traen consigo una cuidada selección de alfombras, tapices, imaginería religiosa y arte gráfico, entre otros valiosos objetos antiguos que narran historias de otras culturas y épocas.

Un Crisol de Objetos y Épocas

La diversidad de artículos disponibles es uno de los mayores atractivos de la feria. Los visitantes pueden encontrar desde piezas de mobiliario antiguo hasta pequeños objetos decorativos que marcaron tendencias en su momento. La joyería antigua, con diseños que reflejan la artesanía de épocas pasadas, suele ser uno de los puntos de mayor interés para muchos asistentes.

Los amantes de la moda vintage encuentran en la feria una oportunidad única para adquirir prendas y accesorios que aportan un toque distintivo y de carácter a cualquier guardarropa. Estas piezas, a menudo de gran calidad y confección, son testimonio de la evolución del diseño y la industria textil.

La bibliografía antigua es otro de los segmentos fuertes de la feria. Se pueden hallar desde primeras ediciones de obras literarias hasta tratados históricos y manuales técnicos de gran valor para investigadores y coleccionistas de libros. El estado de conservación de muchos de estos volúmenes es notable, reflejando el cuidado que han recibido a lo largo de los años.

Más Allá de la Compra: Un Viaje Cultural

La feria no es solo un mercado, sino también un espacio de aprendizaje y descubrimiento. Permite a los asistentes conectar con la historia a través de objetos tangibles, comprendiendo su contexto social, artístico y económico. La interacción con los expositores, a menudo expertos en sus campos, enriquece la experiencia, proporcionando datos y anécdotas sobre cada pieza.

La Institución Ferial del IFAB se convierte así en un escenario privilegiado para la conservación y difusión del patrimonio. La vigésimo cuarta edición de esta feria reafirma su papel como evento cultural de referencia en Albacete, atrayendo a un público diverso y apasionado por las antigüedades y el coleccionismo.